11 de mayo de 2011

Como el espectro


Alas

I
El señor Sartre medita sobre asuntos
de actualidad

Encogido, en la enorme ala rota de su sombra,
recrea el mundo en el interior de su cráneo, como el espectro de una flor.

Sus ojos son prisioneros del hecho
de que sus manos se han convertido en moscas.

Con sonrisas calaverales, las poblaciones de la tierra
deambulan entre tumbas, como el hoguera apagada por la lluvia.

Bosteza, ladeando un ojo extinto
hacia la mosca dormida en la tulipa.

Pero su corazón sigue impertérrito...

El pólipo fragmentador de cráneos de su cerebro, sobre su diminuta raíz,
se cierne irónico sobre él:

los ángeles, susurra, son metáforas, a imagen del hombre,
para diversión de la amiba.

Sigue sentado en la estancia doblemente oscura,
meditando en la raya carroñófaga.

Y en sus alas, leves, blancas, como de ángel,
y en los labios cupídicos del vientre nefasto.

Y en el mar, esta lengua en su oreja, lamiendo la última página.


Ted Hughes

2 comentarios:

Calavera dijo...

El Sr. Sartre, como este poema, quedan un poco más lejos del límite de mi entendimiento. Pero claro: casi todo el universo está de ese lado.

Jo-Tsé dijo...

ja ja ja!