29 de septiembre de 2012



cuando esa gota se haya evaporado
tampoco estarán ya miles de recuerdos

cuando las ínfimas sales destiladas
estén perdidas y dispersas en el viento

no quedará ya demasiado
los muertos se habrán llevado
la imagen incesante de sus vivos
la marca evanescente de sus muertos

y dejarán a cambio una borrasca
en la que jugaremos nuevamente
a hacer que existan cosas,
que solo son el gesto que escapa
de nuestra fiebre, mueca inexistente,
frente al tiempo que crea la apariencia
de una gota que cae

28 de septiembre de 2012

Flexiones de temporalidad




La pintura o el desmoronamiento del tiempo en imágenes. En la exposición de la Royal Academy que había visto en Londres había varios cuadros de Maurice Denis. En París, A. había ido a visitar a la viuda del poeta Jean Follian (que había muerto en un accidente de tráfico en 1971, pocos días antes de que A. se mudara a aquella ciudad) en relación con una antología de poesía francesa que estaba preparando y que era la causa de su viaje. Madame Follain, según descubrió pronto, era hija de Maurice Denis y su piso estaba decorado con muchos de los cuadros de su padre. Ella tenía setenta y tantos años, quizá ochenta, y A. se quedó impresionado por su fortaleza parisina, su voz cascada y su devoción por el trabajo de su difunto marido. Uno de los cuadros del apartamento tenía titulo: Madelaine à 18 mois (Madelaine a los dieciocho meses), escrito por Denis en la parte superior del lienzo. Ésa era la misma Madelaine que había crecido hasta convertirse en la esposa de Follian y que acababa de invitar a entrar a A. en su apartamento. Durante un instante, sin darse cuenta, la mujer se detuvo frente al cuadro pintado casi ochenta años antes y A. comprobó, como en un increíble salto en el tiempo, que la cara de la criatura del cuadro y la de la anciana que tenía delante eran exactamente iguales. En ese preciso momento sintió que había atravesado la ilusión del tiempo humano y lo había experimentado en su propia dimensión, apenas la duración de un pestañeo. Había visto una vida entera ante él y la visión se había desmoronado en sólo un instante.

PAUL AUSTER
LA INVENCIÓN
DE LA SOLEDAD

8 de septiembre de 2012

Destapá un Merleau



El texto que sigue se refiere a la actitud de Merleau Ponty como pensador, y de alguna manera (brillante) expone una cuestión escencial en su pensamiento.

"Frente al observador absoluto, Kosmotheoros que sobrevuela el mundo para contemplarlo como espectáculo integral, sin poder habitarlo, no oponía la inexistencia de la subjetividad, sino que indagaba por qué el sujeto absoluto la disimulaba y anulaba. No suprimía lo universal en nombre de la particularidad, sino que buscaba una universalidad oblicua ─como aquella alcanzada por el pintor y por el poeta─, vertical, hecha de simultaneidad de dimensiones diferenciadas y entrelazadas, "Cohesión sin concepto" ─como aquella que hace del rojo un mundo y de una frase musical el rescate del tiempo. Al sobrevuelo no oponía la fusión, sino la tensión entre inherencia y trascendencia. No podemos suprimir las cosas ni a los otros, decía, porque vivimos con las cosas gravitando a nuestro alrededor y coexistimos con los otros por irradiación y transitividad de nuestros cuerpos. La Tierra, "suelo y cepa de nuestra vida y nuestros pensamientos", no es un punto objetivo ubicado en algún rincón de la galaxia: es nuestro mundo natal, y estamos hechos de su misma fibra. No podemos poseerlo intelectualmente sino aboliendo las cosas, ignorando a los otros, haciendo de la ciencia una "abastracción exorbitante" y de la filosofía una "arrogancia subjetiva".

Marilena de Souza Chauí. - Merleau Ponty, La experiencia del Pensamiento