13 de abril de 2013

Una brizna de paja




Ninguna sociedad puede perdurar sin crear una representación del mundo y, en ese mundo, de ella misma. Los hebreos del Antiguo Testamento, por ejemplo, plantean que hay un Dios que ha creado el mundo y que ha elegido la línea de Abraham, Isaac, Jacobo, etc, hasta Moisés como «su» pueblo. Para los griegos, para los romanos, existían representaciones globales que jugaban el mismo papel. Los occidentales modernos se han representado como aquellos que, por una parte, iban a establecer la libertad, la igualdad, la justicia y, de otra, iban a ser los artesanos de un movimiento de progresión materíal y espiritual de la humanidad entera. Nada de esto vale para el hombre contemporáneo. Éste no cree más en el progreso, excepto en el progreso estrechamente técnico, y no posee ningún proyecto político. Si se piensa a sí mismo, se ve como una brizna de paja sobre la ola de la Historia, y a su sociedad como una nave a la deriva.

Cornelius Castoriadis

6 comentarios:

Calavera dijo...

...o como aquel mapa del que hablaba Borges, que era a escala natural y ocupaba todo lo que representaba.
Si la zoociedad no se representa, si no hay un dios que nos proyecte lo que debemos ser, nos perdemos en nuestra propia irresponsabilidad.

Nele ♥ dijo...

al final terminamos siendo tan pequeños como finitos..

Calavera dijo...

Menos mal que era una brizna y no una flor.



¿eh?

Jo-Tsé dijo...

me gustó lo de zoociedad,Cala
que hayas pasado, Nele
y las flores me las sigo fumando...

Calavera dijo...

Un finito, flores, en este blog hay droga, me parece.

Jo-Tsé dijo...

es cierto. tiene que haber.